domingo 21 de febrero de 2010

My Sharona. In Memorian a Doug Fieger.

Eran los inicios de la TV a color en el Perú y Gerardo Manuel, antes de “Disco Club” tenía un programa llamado FM7. Recuerdo que regresaba del cole corriendo para ver los videos con los que iniciaba sus programas. Uno de ellos fue “My Sharona” y después de verlo, ninguna otra tarde fue la misma. La percusión inicial del batero Bruce Gary, el riff impresionante de Berton Averre y la cara de desquiciado de Doug Fieger además de su desfachatez para encarar el micro, le dieron un sello que lamentablemente nunca más repitieron y mucho menos superaron. Esa canción fue su cielo y su suelo. Doug murió hace una semana e, In Memorian, cuelgo la versión original de la canción que tantas noches de tono colegial bailamos…….Una joya.

miércoles 10 de febrero de 2010

Colocacion de cateter venoso central en la vena yugular interna

Capacitación ofrecida por la Oficina de Docencia del Instituto de Salud del Niño de Lima, Perú sobre colocación de un cateter venoso central en la vena yugular interna. Practica realizada en Febrero del 2010 usando un maniqui.
Les dejo primero con una revision de cateteres y luego la grabacion de la actividad.

Acceso Venoso Central Ahora nuestra actividad

martes 2 de febrero de 2010

La "Teta asustada" (The milk of sorrow) nominada al Oscar

El merito de Claudia Llosa con “La teta asustada” fue crear un mundo de ficción en una película llena de simbolismos. No es un film tan fácil de ver, de hecho creo que a muchos nos gustó por lo implícito de sus secuencias y entonces ajena a una sola interpretación. Y es además lo que irrita a algunos. Las escenas donde la inocencia se reemplaza con planos de flores, donde la liberación y la redención del personaje pueden confundirse con la muerte de la madre y con el mar que se pierde en el horizonte son conmovedoras. El conflicto sempiterno de la supuesta hegemonía racial en la secuencia de las perlas y la canción de la sirena nos recuerda a los peruanos, que tenemos muchas deudas con nosotros mismos, pero además que carecemos hasta ahora de mecanismos personales y sociales adecuados de compensación ante semejante impronta negativa.
Como ya se vislumbraba en Madeinusa, Llosa crea un universo que muchos entienden como el traslado de lo andino directamente al espectador, con todo lo tragi-cómico que pueda significar esa realidad y entonces observan humillación, subestimación, ridiculización como fantasmas de sus propios complejos. Nada más alejado de la realidad. Ella recoge elementos verosímiles (el conflicto armado) pero también los mágico-religiosos (el "susto") y los manipula lúdicamente con eficacia. Ninguna de ellas y menos “La teta….” es expresión exacta de nuestra realidad; el cine de Llosa no es testimonial. Pero deja en él, huellas del pudor, del recelo, de la inocencia de ese mundo andino tan complejo y multifacético que suele ser familiar para los que crecimos en hogares de migrantes y fuimos testigos presenciales de ello.
Me emociona saberlo a pesar de no ser el mundo exacto del cual provinieron mis viejos, pero del cual se inspira la película. Y también porque reconozco que en ese nuevo universo que ha creado Llosa, está presente nuevamente ese cine sorprendente, imaginario, que nos deja trémulos y emocionados, más allá de chauvinismos. Emocionados si pues, y mucho……