Intenté diversas fórmulas, hasta la desarmé mil veces como alguien en la web recomendaba, privándola y alimentándola casi simultaneamente de energía, renaciendo precariamente. Sólo soportaba dos encendidas cortoplacistas y estuve en ese plan varios días hasta que la tuve que olvidar.
Pero por ahí, leí que se podía cambiar el microdrive por una memoria Compact Flash de 4 Gb y quedaba operativa nuevamente. Hoy la volví a desarmar, ya conozco perfectamente sus entrañas, la acaricié nuevamente, recordé todas esas vivencias que tuvimos juntos cuando la alimentaba de programas, de anécdotas , de vidas pasadas. Hasta dormimos juntos varias veces preocupado en patologías de pacientes que tenia que ver a la mañana siguiente. No puedo ocultar que sentía celos cuando otra persona la manipulaba. El desconocido gozaba con todas las rutas y costumbres que yo habia diseñado para ella. Su aliento y su nuevo aspecto eran mios, pero ella sin pudor ofrecia mis mejoras a otro.
Desconecté su fuente de energía y la volví inerme, a expensas mía. Lamentablemente ya no tiene vida propia, depende necesariamente de mi, aunque no lo quiera reconocer.
Por eso publico la foto de mi Lifedrive totalmente disecada, quietisima. Con las nuevas mejoras, espero hacerla mas veloz, mas audaz, mas mia.
